Leyéndole a tu bebé

La lectura estimula la capacidad de pensamiento del bebé y lo ayuda en el desarrollo del lenguaje. ¿Qué libros son recomendables para leer durante sus primeros meses?

Leer es una actividad maravillosa que seguramente tú también vas a disfrutar junto a tu bebé. Comenzar a leerle cuentos desde que es chiquito, en general, hace que los pequeños cuando crezcan sean entusiastas lectores. Por sobre todo, leer tiene muchas ventajas para tu bebé porque lo ayuda a desarrollar su capacidad de pensamiento, sus habilidades en el lenguaje y a reconocer e incorporar nuevas palabras.

A la hora de ir a dormir, es un hábito que lo ayudará a conciliar el sueño más rápidamente, a descansar mejor y también será un espacio íntimo para cerrar el día.

Hay libros para cada etapa del proceso de crecimiento. Para iniciar la lectura durante los primeros meses del bebé, te sugerimos que elijas:

• Libros sólo con imágenes, sin palabras y de tapa y páginas de cartón duro. Estos estimulan visual y mentalmente a tu bebé y a la vez lo animan a que cree sus propias historias. Además, como los usarás con frecuencia, son una buena idea porque resisten mejor el uso y las manitos de tu hijo.
• Los de páginas coloridas con palabras simples son ideales si tu bebé disfruta con los colores vivos y también lo ayudan a procesar información sencilla.
• Son divertidos los libros con mucha rima, melodía y repetición. Las rimas son especialmente buenas porque te ayudan al leer y así, tu bebé disfrutará aún más de la experiencia.
• En las librerías encontrarás mucha variedad. Existen libros interactivos que los pequeños a partir de los 6 meses disfrutan mucho porque los animan a interactuar físicamente con las páginas. Tienen texturas, sonidos y colores.
• La trama (si hay) debe ser muy simple. Los libros que identifican objetos familiares en vez de ofrecer una trama son también muy buenos.

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Salidas infantiles

El bebé ya está en plena relación con el mundo a su alrededor: disfruta viendo gente, jugando con las personas y conociendo a otros niños. Es un momento pleno de descubrimientos que pueden alentar y compartir no sólo con él y con otras madres y sus niños.

Además de resultar más divertido para ustedes y sus amigas, verán que compartir estos momentos también significa compartir los gastos, y que eso redituará también favorablemente en su economía familiar.

Ya conocemos los dilemas de salir con un bebé pequeño: probablemente la salida termine antes de lo esperado, con lo cual no siempre resulta conveniente hacer grandes esfuerzos de producción previos, como comprar ticket para un gran y costoso espectáculo. Si es el caso de ustedes, y tienen amigos con los que comparten estas mismas situaciones de aprendizaje, propónganles algo divertido como organizar pequeñas funciones de títeres en casas. Así podrán reunirse ustedes, y divertirse tanto como los bebés de una manera cómoda (una casa equipada para la vida con un chiquito siempre es más confortable que un teatro, por ejemplo) y definitivamente más económica. Pueden organizar reuniones semanales o con la frecuencia que les resulte más adecuada e ir rotando los lugares de encuentro. Entre más mamás sean, mayores serán las posibilidades y el ahorro.

Otra opción son los cada vez más numerosos cafés con espacios para niños. Estos lugares les permiten reunirse con sus amigos y disfrutar del café y la charla, mientras los niños se divierten en un área con plaza blanda, pelotero, crayones para dibujar, supervisados en todo momento por personal especializado. Una gran ventaja es que suelen tener baños amplios y cómodos con cambiador para los más chiquitos.
Deben tener en cuenta siempre que la salida no debe ser muy larga y que lo mejor es planificarlas a la tarde, con su bebé bien comido.

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