El primer día del padre

En este hermoso caos de ser papás tu marido también merece su homenaje.

Al papá de tu bebé le llega su primer Día del Padre y todo queda en tus manos.

Si crees que los varones están muy por afuera o por encima de todas estas cosas que implican lágrimas, miradas tiernas, desenvolver paquetes y decir alguna frase con el corazón, tal vez estés un poquito errada. Si bien depende de cada personalidad, en muchos padres la paternidad contribuye a aflorar sentimientos.

Vida de a tres

Sabemos que los primeros meses de tu recién nacido en la casa suelen ser bastante estresantes para los miembros de la pareja. Y de los dos, el papá es quien más “torpe” y más alejado de la situación se siente. Acaba de conocer a la persona que estuvo durante nueve meses adentro de tu panza y que ahora se calma y se alimenta cuando toma de tu pecho. Su lugar no es nada fácil. Menos ahora que antes ya que los padres modernos, lejos de tomar distancia, desean participar.

Es por esto que este primer Día del Padre es una excelente oportunidad para demostrarle que pertenece a esta nueva comunidad de tres.

Busca un regalo especial, algo que no le regalarías para un cumpleaños, algo muy relacionado con su nuevo rol de papá, como por ejemplo una mochila para pasear al bebé. El sentido del humor y la ternura juegan un rol fundamental, una tarjeta en nombre de tu bebé puede emocionar al papá hasta las lágrimas.

¡Y no olvides preparar esa cena íntima que seguro se están debiendo hace rato!

Juegos para bebés de 13 a 24 meses: bailando.

A los bebés les encantan los sonidos diferentes y la música. Además, bailar estimula el desarrollo de su coordinación y el sentido del equilibrio del bebé. ¡A bailar en familia!

Elijan distintos estilos de música y háganselos escuchar de a uno por vez.

Dejen que baile como él quiera. Cambien la música y observen cómo su bebé cambia sus movimientos para bailar al ritmo de la nueva melodía.

Incentívenlo a aplaudir y zapatear. Explíquenle que cuando la música deje de sonar, deberá sentarse.

Apaguen la música y observen cómo reacciona.

Prueben ponerle algunas canciones infantiles, que tengan una rima fácil de imitar.

Motívenlo a cantar con ustedes. De esa manera, estimularán su capacidad comunicativa y lo prepararán para el habla.

Establezcan una rutina de canciones. Pónganlas varios días seguidos y verán cómo su bebé las reconoce instantáneamente en cualquier ocasión que las escuche.

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