El primer día del padre

En este hermoso caos de ser papás tu marido también merece su homenaje.

Al papá de tu bebé le llega su primer Día del Padre y todo queda en tus manos.

Si crees que los varones están muy por afuera o por encima de todas estas cosas que implican lágrimas, miradas tiernas, desenvolver paquetes y decir alguna frase con el corazón, tal vez estés un poquito errada. Si bien depende de cada personalidad, en muchos padres la paternidad contribuye a aflorar sentimientos.

Vida de a tres

Sabemos que los primeros meses de tu recién nacido en la casa suelen ser bastante estresantes para los miembros de la pareja. Y de los dos, el papá es quien más “torpe” y más alejado de la situación se siente. Acaba de conocer a la persona que estuvo durante nueve meses adentro de tu panza y que ahora se calma y se alimenta cuando toma de tu pecho. Su lugar no es nada fácil. Menos ahora que antes ya que los padres modernos, lejos de tomar distancia, desean participar.

Es por esto que este primer Día del Padre es una excelente oportunidad para demostrarle que pertenece a esta nueva comunidad de tres.

Busca un regalo especial, algo que no le regalarías para un cumpleaños, algo muy relacionado con su nuevo rol de papá, como por ejemplo una mochila para pasear al bebé. El sentido del humor y la ternura juegan un rol fundamental, una tarjeta en nombre de tu bebé puede emocionar al papá hasta las lágrimas.

¡Y no olvides preparar esa cena íntima que seguro se están debiendo hace rato!

Juegos para bebés de 07 a 12 meses: bloques para armar

Una forma de estimular la motricidad fina del bebé es enseñándole a apilar bloques uno arriba del otro o uno al lado del otro. Así también aprenderá sus primeras nociones acerca del volumen de las cosas.

Los bebés de 7 a 12 meses pueden agarrar objetos usando sólo sus deditos.

Pueden también sostener objetos con facilidad y pasarlos de una mano a la otra.

Permítanle manipularlos, sacudirlos dentro de recipientes, empujarlos y colocarlos en un canasto. Le encantará también derribar los ladrillos y golpearlos entre sí.

Esto requerirá de bastante práctica, por lo tanto no se preocupen si le lleva algunas semanas dominar esta actividad.

Usen este tiempo para conversar con su bebé acerca de los distintos colores y formas de los bloques.



También les recomendamos aprovechar este juego para demostrarle la relación causa-efecto, ayudándolo a construir una torre y anunciando “¡se caen todas!” cuando su bebé las golpee para derribarlas.

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