Días de juego perfectos

Es un paso muy emocionante cuando tú y tu pequeño empiezan a tener días de juego. Para una mamá cansada esta es una gran oportunidad para charlar con otra persona que entiende lo que significa y para los niños, a menudo significa, un nuevo conjunto de juguetes para jugar. Los días de juego son de mucha ayuda para que los niños pequeños desarrollen sus habilidades de comunicación con sus compañeros y aprendan a compartir con otros.

Sin embargo, hay otras cosas en las que pensar: Para mamá la preocupación está en lo que los otros padres esperan del evento y para el bebé el estrés puede estar en el cambio de la dinámica con otra pequeña persona alrededor del lugar. Entonces, ¿cómo programar el día de juego perfecto para que todo el mundo espere con ansias la próxima vez?

Planificación:

• Prepárate: si tu hijo tiene un juguete especial o algo que les gusta particularmente, asegúrate de que esté bien escondido antes de la fecha de juego, de esa manera no será una fuente de conflicto durante el tiempo que tiene invitados.

• Explícale a tu hijo(a) lo que está sucediendo: a menudo es útil asumir un rol y compartir algunas actividades con ellos antes de que el evento tenga lugar.

• a prueba de niños: asegúrate de que la casa sea a prueba de niños tanto como sea posible para garantizar la seguridad de todos los involucrados.

• Planifica refrigerios: asegúrate de tener algunos bocadillos a la mano durante este tiempo. Siempre vale la pena consultar con tus invitados de antemano para asegurarse de que nadie tenga alergias o preferencias por los alimentos.

La fecha de juego:

• Las pequeñas personitas no necesitan pasar mucho tiempo juntas. Una o dos horas suele ser el tiempo ideal para los bebés mayores y los niños pequeños. Blythe Lipman, autor de “Ayuda! Mi Bebé Vino Sin Instrucciones” aconseja: "No planees el día de juego para el momento en que tu hijo esté hambriento o cansado." Además, siempre es razonable asegurarse de que tus hijos estén jugando cerca y que puedas verlos todo el tiempo.

• Compartir es una parte importante del aprendizaje. Si hay un juguete con el que todos los niños quieran jugar, prepárate para usar un reloj para que todos tengan un turno.

• Planifica una actividad para los niños que sea sencilla y divertida. Hay muchas grandes ideas como decorar esquinas o jugar con plastilina, estas son actividades fenomenales para los niños.

• Todos los padres son diferentes y es importante respetar eso. Sin embargo, si un niño está en peligro físico o ha sido herido por otro, entonces debes intervenir. Quita cualquier objeto que sea fuente de peligro y luego habla con el padre. Mantén la calma si tu hijo ha sido herido y trata de asegurarte de que ambos padres estén dando el mismo mensaje a los niños sobre qué comportamiento es aceptable y cuál no.

• Siempre avisa a los niños cuando el día de juego esté llegando a su fin. Generalmente, diez minutos es suficiente para permitirles comenzar a prepararse para ello. Esto a menudo ayudará a aliviar las crisis.

Los tiempos de juego siempre variarán en éxito, por lo que es importante ser paciente y tomarlo con calma. Algunos niños no querrán participar, mientras que otros querrán dominar. Sé consciente de que tu hijo se siente cómodo y toma medidas en relación a ello. Los días de juego son una manera importante de desarrollar relaciones para padres e hijos y normalmente estarás contenta de haber hecho el esfuerzo.

Juegos para bebés de 13 a 24 meses: bailando.

A los bebés les encantan los sonidos diferentes y la música. Además, bailar estimula el desarrollo de su coordinación y el sentido del equilibrio del bebé. ¡A bailar en familia!

Elijan distintos estilos de música y háganselos escuchar de a uno por vez.

Dejen que baile como él quiera. Cambien la música y observen cómo su bebé cambia sus movimientos para bailar al ritmo de la nueva melodía.

Incentívenlo a aplaudir y zapatear. Explíquenle que cuando la música deje de sonar, deberá sentarse.

Apaguen la música y observen cómo reacciona.

Prueben ponerle algunas canciones infantiles, que tengan una rima fácil de imitar.

Motívenlo a cantar con ustedes. De esa manera, estimularán su capacidad comunicativa y lo prepararán para el habla.

Establezcan una rutina de canciones. Pónganlas varios días seguidos y verán cómo su bebé las reconoce instantáneamente en cualquier ocasión que las escuche.

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