Alimentando a un deambulador

La etapa a partir de la cual el bebé aprende a desplazarse por sí mismo, incorporándose y caminando más tarde, merece una consideración especial. Esto va a influir en su alimentación, porque tal vez no quiera comer verduras. ¿Qué hacer en estos casos?

Es una etapa de un gran desarrollo, en la que los bebés son capaces de utilizar sus cuerpos y sus mentes y hacer que las cosas “sucedan”. Suele ser difícil lograr que estos niños coman verduras y otras comidas “sanas”. Es posible que tengan que ser más creativos en la preparación de sus comidas para estimularlo a comer una dieta bien balanceada.

Algunos consejos:

Por regla general, los niños sanos sólo comen cuando sienten hambre. Después de tomar grandes cantidades de leche, jugos y agua, y de comer varios snacks, lo más común es que luego no tengan apetito en las comidas. Es recomendable que una hora antes de las comidas no le den biberón ni muchos líquidos. Resistan la tentación de reemplazar las comidas con biberones de leche. Si recurrir a snacks los ayuda durante el transcurso del día, no hay problema. Pero no se olviden que las comidas suelen no representar una atracción especial.

Lo importante es una dieta saludable

Muchos niños comen una buena comida una sola vez al día, o, incluso, cada dos días, limitándose a picotear o probar el resto del tiempo. No esperen que su hijo se alimente como lo hacen ustedes.

Limiten el tiempo de las comidas a 15-20 minutos y los snacks a 10 minutos.
Traten de ver el panorama general más que lo que ocurre día a día. Para la mayoría de los niños en sus primeros pasos, ésta es sólo una etapa más que atravesarán. Mientras la dieta familiar sea balanceada, y su hijo tenga acceso a una variedad de alimentos sanos, él estará bien.

Salidas infantiles

El bebé ya está en plena relación con el mundo a su alrededor: disfruta viendo gente, jugando con las personas y conociendo a otros niños. Es un momento pleno de descubrimientos que pueden alentar y compartir no sólo con él y con otras madres y sus niños.

Además de resultar más divertido para ustedes y sus amigas, verán que compartir estos momentos también significa compartir los gastos, y que eso redituará también favorablemente en su economía familiar.

Ya conocemos los dilemas de salir con un bebé pequeño: probablemente la salida termine antes de lo esperado, con lo cual no siempre resulta conveniente hacer grandes esfuerzos de producción previos, como comprar ticket para un gran y costoso espectáculo. Si es el caso de ustedes, y tienen amigos con los que comparten estas mismas situaciones de aprendizaje, propónganles algo divertido como organizar pequeñas funciones de títeres en casas. Así podrán reunirse ustedes, y divertirse tanto como los bebés de una manera cómoda (una casa equipada para la vida con un chiquito siempre es más confortable que un teatro, por ejemplo) y definitivamente más económica. Pueden organizar reuniones semanales o con la frecuencia que les resulte más adecuada e ir rotando los lugares de encuentro. Entre más mamás sean, mayores serán las posibilidades y el ahorro.

Otra opción son los cada vez más numerosos cafés con espacios para niños. Estos lugares les permiten reunirse con sus amigos y disfrutar del café y la charla, mientras los niños se divierten en un área con plaza blanda, pelotero, crayones para dibujar, supervisados en todo momento por personal especializado. Una gran ventaja es que suelen tener baños amplios y cómodos con cambiador para los más chiquitos.
Deben tener en cuenta siempre que la salida no debe ser muy larga y que lo mejor es planificarlas a la tarde, con su bebé bien comido.

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