Cómo sobrellevar el calor en el embarazo

Las altas temperaturas suelen provocar malestares, y más aún durante el embarazo. Por eso, es muy importante el consumo de líquidos, estar a la sombra y un buen descanso.

El calor en el embarazo suelen provocar malestares, y más aún durante la gestación. Por eso, es muy importante el consumo de líquidos, estar a la sombra y un buen descanso.

Cómo sobrellevar el calor en el embarazo

Las altas temperaturas suelen provocar malestares, y más aún durante el embarazo. Por eso, es muy importante el consumo de líquidos, estar a la sombra y un buen descanso.

El calor del verano es generalmente difícil de sobrellevar para todos. Cuando estás embarazada, es más importante que encuentres pequeños trucos para hacerlo lo mejor posible porque eres más propensa a sufrir los famosos golpes de calor. También los cambios hormonales te pueden hacer sentir más calurosa de lo habitual.

Cosas para tener en cuenta durante el calor en el embarazo



  • Elige lugares frescos y evita las aglomeraciones de gente siempre que te sea posible. Un buen truco para mantener tu casa fresca es abrir las ventanas temprano en la mañana. Debes mantenerlas cerradas mientras pasan las horas de más calor y  abrirlas al atardecer. De esta forma la permites que ingrese frescura y evitas el ingreso del aire caliente y la fuerte luz solar.
  • La mejor ropa para el calor es la de fibras naturales y tejidos finos como el algodón, el hilo, la seda y el lino porque permiten a tu piel respirar mejor. Si tu ropa no es muy ajustada te mantendrá más fresca y cómoda, al igual que las prendas de colores claros.
  • Si tienes la posibilidad de estar en una piscina es una forma genial de sobrellevar el calor, pero trata de mantenerte a la sombra y usa un buen protector solar. Las duchas de agua fría o tibia, si no soportas el agua a temperatura tan baja sobre tu cuerpo, son otra excelente manera de sentirte mucho más fresca. Simplemente sumergir tus pies en agua fresca también te ayudará a calmar un poco el calor de tu cuerpo.
  • Los spray refrescantes son una buena opción para llevar en tu cartera y refrescar la piel de tu cara de vez en cuando. Si no quieres invertir en este producto, siempre puedes tratar de conseguir un pequeño atomizador y llenarlo de agua para que cumpla la misma función.
  • Necesitas consumir muchos líquidos. Las hormonas producidas en tu embarazo te hacen transpirar más por lo que debes tener mucho cuidado de no deshidratarte. Las bebidas para deportistas o los caldos salados te brindan muchas sales y son muy buenos para mantener tu presión arterial. Siempre que salgas acuérdate de llevar una botellita para poder tomarla en cualquier momento.
  • Para aliviar esta molestia también es bueno que salgas a caminar un poco temprano en la mañana o al atardecer cuando las temperaturas ya no son tan altas. Trata de no hacerlo en los horarios donde el calor es más intenso, generalmente entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde.
  • Las comidas frescas como las ensaladas y las frutas son otra buena forma de aliviar un poco el calor, además no te caen pesadas y te ahorras el esfuerzo de cocinar parada durante un buen rato, lo cual intensifica el calor. Trata de evitar este tipo de actividades, como utilizar el horno por muchas horas o la plancha. El calor cansa mucho, así que siempre que puedas es bueno tomar una pequeña siesta para descansar un poco. El calor excesivo puede afectar tu embarazo, así que evita utilizar saunas y baños de inmersión.

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Alimentos a evitar durante el embarazo

Durante el embarazo hay varias razones para ser extra cuidadosa con lo que comes - es importante saber qué alimentos son seguros y cuáles son necesarios evitar.

Durante el embarazo hay varias razones para ser extra cuidadosa con lo que comes - es importante saber qué alimentos son seguros y cuáles son necesarios evitar. Algunos alimentos contienen toxinas que pueden conducir a defectos en tu bebé, otros contienen bacterias transmitidas que podrían debilitar tu sistema inmunológico y causar daños al feto. Asegúrate de que la mayoría de los alimentos que comas estén cocinados y al elegir una receta sé selectiva sobre lo que comes para proteger a tu bebé contra bacterias dañinas y daños durante el desarrollo.

Durante el embarazo hay varias razones para ser extra cuidadosa con lo que comes - es importante saber qué alimentos son seguros y cuáles son necesarios evitar. Algunos alimentos contienen toxinas que pueden conducir a defectos en tu bebé, otros contienen bacterias transmitidas que podrían debilitar tu sistema inmunológico y causar daños al feto. Asegúrate de que la mayoría de los alimentos que comas estén cocinados y al elegir una receta sé selectiva sobre lo que comes para proteger a tu bebé contra bacterias dañinas y daños durante el desarrollo.

Hay muchos alimentos que debes evitar cuando estás embarazada. La mayoría de los médicos aconsejan a las mujeres embarazadas que se olviden de ciertos pescados, carnes crudas, huevos crudos, quesos madurados, brotes, paté, verduras sin lavar y otros alimentos discutidos a continuación:

Pescados

Algunos pescados como el tiburón, el marlín, el atún rojo, el naranja y el pez espada contienen altas cantidades de mercurio que se acumulan en su tejido adiposo. Las mujeres embarazadas deben evitar comer grandes cantidades y así evitar daños neurológicos en tu bebé. Tu bebé, en crecimiento, tiene un sistema nervioso sensible y aunque no es claro cuánto marisco tendrías que comer para experimentar efectos perjudiciales, es mejor evitarlos. Otros alimentos crudos que las mujeres deben evitar en conjunto son las ostras y el sushi.

Huevos crudos

Tal vez comer huevos crudos nunca pasó por tu mente, pero algunos alimentos los tienen y pueden ser una fuente de salmonela. Los alimentos que contienen huevo crudo incluyen la mayonesa, las ensaladas César, el ponche de huevo, crema holandesa y ciertos batidores como los usados en la masa de galletas. Para reducir el riesgo de salmonela, recuerda cocinar los huevos antes de comerlos en cualquier comida.

Pollo crudo

El pollo crudo se debe evitar en todo momento, pero más durante el embarazo. Comer o entrar en contacto con superficies que han tenido pollo crudo, puede transmitir salmonella, incluso el pollo de la noche anterior debe ser calentado o cocido de nuevo para destruir cualquier rastro de ésta.

Quesos madurados

Deben evitarse los quesos madurados como el queso azul, el queso feta, el brie, el camembert, la cabaña, el ricotta, los quesos blancos madurados latinoamericanos y cualquier leche no pasteurizada o alimentos lácteos sin pasteurizar, ya que pueden contener la bacteria Listeria. Esta bacteria es perjudicial para tu bebé y debe ser evitada. Mientras que los adultos con Listeria muy a menudo no muestran ningún síntoma, esta puede causar complicaciones potencialmente mortales para el feto o el recién nacido. Se sabe que la listeriosis desencadena en abortos espontáneos, nacimientos prematuros y  envenenamiento de la sangre. Es mejor evitar este tipo de alimento cuando se está embarazada y consumir sólo después del nacimiento.

Frutas y vegetales

Al comprar frutas y verduras asegúrate de lavarlas para retirar pesticidas y bacterias dañinas. Las verduras sin lavar tienen el potencial de transmitir toxoplasmosis, un parásito que contamina el suelo. También debes evitar por completo cualquier fruta y/o verdura mohosa.

Otros alimentos a evitar cuando estás embarazada

Aparte de los alimentos mencionados anteriormente, las mujeres deben evitar brotes crudos, ya que han dado lugar a algunos incidentes de brotes de salmonela. Helados de máquina y una gran cantidad de alimentos embutidos pueden contener Listeria por lo que es importante evitarlos y si es posible, reducir al mínimo el contacto con estas bacterias. Otro alimento a evitar durante el embarazo y la lactancia es el maní ya que esto puede aumentar la posibilidad de desarrollar alergias. Los cacahuetes tienen un tipo de moho llamado aflatoxina que podría ser potencialmente peligroso para tu bebé.

Aditivos de alimentos

Muchos alimentos están llenos de aditivos y conservantes por lo que se recomienda seleccionar cuidadosamente los alimentos envasados. Los aditivos que se deben evitar son MSG (glutamato monosódico) que podría causar molestias en el estómago y dolores de cabeza. También deben evitarse los colorantes artificiales, especialmente el azul 1, azul 2, verde 3, rojo 3 y amarillo 6 y sacarina.

Vitaminas

Cuando una mujer está embarazada, su cuerpo requiere diferentes cantidades de vitaminas para soportar el crecimiento del feto. El embarazo hace que el cuerpo de la mujer experimente cambios hormonales drásticos que agregan mucha tensión. Por tanto, debes comprobar qué tipos de vitaminas requieres. Tu médico puede recomendar suplementos prenatales seguros y eficaces que pueden proporcionarte suficientes vitaminas para asegurar un desarrollo fetal saludable. Por supuesto, obtener estos nutrientes de los alimentos, siempre será la mejor opción.

Mantén lo bueno en mente

Los alimentos a evitar cuando estás embarazada son en realidad bastantes, por lo que es muy importante que mantengas en tu cabeza una lista de aquellos que debes evitar para asegurar el desarrollo saludable de tu barrigoncito. No sólo es importante mantener una dieta saludable sino también mantener tu peso controlado. Por tanto, comer sano es la principal prioridad y no hacer dieta para minimizar el aumento de peso.

Otra cosa que debes tener en mente es que si vas a comer fuera, es asegurarse de que la comida que te sirven esté caliente, no tibia ni fría. También trata de evitar demasiada comida rápida, ya que suele ser alta en azúcares y grasas saturadas.

Limita la ingesta de cafeína y renuncia al alcohol (es sólo por un tiempo) ya que no hay un nivel seguro para el consumo de éste durante el embarazo. El consumo de alcohol durante el embarazo se ha asociado con un bajo coeficiente intelectual en los bebés, bajo peso al nacer y malformaciones. El alcohol también detiene la absorción de ácido fólico y hierro y reduce el calcio en los huesos.

La regla número uno para recordar es: comer sólo cuando tienes hambre. Trata de no preocuparte por tu apetito cambiante, basta con tener en cuenta los alimentos anteriores a evitar y tratar de aumentar de peso a la tasa recomendada por tu médico. No dudes monitorearte

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