Sujetadores de maternidad

Al elegir un sujetador de maternidad, las opciones son infinitas. No pienses que sólo porque estás embarazada necesitas dejar el estilo, los días de telas ordinarias unidas por

Al elegir un sujetador de maternidad, las opciones son infinitas. No pienses que sólo porque estás embarazada necesitas dejar el estilo, los días de telas ordinarias unidas por broches de ferretería son cosa del pasado. Hoy en día, los sujetadores de maternidad son revolucionarios por lo que no hay razón para no encontrar uno que se te ajuste cómodamente y te haga sentir muy bien.

Si siempre has comprado el sujetador del mismo tamaño desde la adolescencia, cuando  tus senos dejaron de crecer, esto puede ser una sorpresa. No creas que vas a necesitar el mismo tamaño sujetador ahora que estás embarazada, ahora más que nunca, es importante que un especialista en el ajuste del sostén te aconseje correctamente. Por lo general, los puedes encontrar en grandes almacenes y dentro de las tiendas especializadas en lencería así que no tienes que ir muy lejos.

Pero, ¡siempre he comprado mis propios sujetadores!

Deja tu modestia en la puerta cuando te vayas a tomar las medidas para un sujetador de maternidad, es muy riesgoso comprar el estilo y la forma incorrecta. Este es un momento en tu vida en el que necesitarás una guía experta, así seas muy tímida para desnudar tus senos a una extraña. Recuerda que el personal que se emplea para vender lencería y ropa interior de maternidad casi siempre son mujeres, que a menudo, tienen su propia experiencia personal. Ellas te ayudarán a sentirte cómoda y a gusto.

También ten en cuenta que aunque ésta es una nueva experiencia para ti, es algo que las asesoras hacen todos los días. Déjales saber que eres tímida o si estás incomoda. Te sorprenderás lo mucho que pueden ayudarte a sentirte más relajada.

¿Cuándo debo comprar un sujetador de maternidad?

Un sostén de maternidad mal ajustado puede generar tensión en el cuello, hombros y espalda. Muchas mujeres solo se dan cuenta que existen otras alternativas, hasta que prueban un sujetador más cómodo.

En el primer trimestre del embarazo, los senos de la mayoría de las mujeres experimentan un cambio significativo. La rigidez y la sensibilidad, sumadas al aumento del tamaño, hacen que la mayoría de las mujeres se vuelvan conscientes de sus pechos. Cada mujer experimenta cambios únicos en sus senos, aunque es común el aumento de tamaño y peso del tejido mamario.

La mayoría de los cambios mamarios durante el embarazo ocurren dentro de los primeros cuatro meses, tiempo durante el cual los pechos han hecho la mayor parte de su expansión y las hormonas que conducen a los cambios tempranos de los senos han comenzado a estabilizarse.

Estos cambios hormonales y de peso son esenciales e inevitables durante el embarazo, pues preparan los senos para la lactancia. Los rápidos cambios en el tejido mamario, el tamaño y la forma, hacen que te sientas incómoda con tus senos si estos no están bien soportados. Si eres de las que procura evitar usar sujetadores, usar únicamente crop-tops o vestir camisetas con soporte mamario, es posible que tengas que replantear tus opciones de ropa interior.

¿Por qué debo comprar un sujetador de maternidad?

Debido a que están diseñados para proporcionar un nivel de soporte diferente al de los sostenes normales. Los sostenes de maternidad no contienen alambres rígidos y tienden a tener correas más anchas y más opciones de gancho. También están mejor construidos y tienen más "ingeniería" y diseño incorporado. Son muy diferentes a los sostenes normales que están diseñados para el tejido mamario no lactante y pueden a menudo tener la moda y el aspecto como una prioridad.

¿Importa si no quiero usar un sujetador de maternidad?

Tú no tienes que hacer nada, si llevas un sujetador o no, es tu problema. Algunas mujeres encuentran que no pueden soportar el uso de un sujetador por la irritación de las correas o por la sensación de confinamiento.

Sin embargo, el uso de un sujetador, sin duda, ayuda a evitar el estiramiento de tejido mamario ayudando a reducir la flacidez, lucir más discreta y dar una mejor silueta a tu cuerpo.

¿Qué debo buscar al comprar un sujetador de maternidad?

Tres palabras responderán a esta pregunta: comodidad, soporte y apariencia, cada uno de estos factores es igualmente importante. Todas hemos tenido la experiencia de usar un sujetador incómodo y cuando lo hacemos, lo único en que pensamos es en quitarlo.

¿Qué mujer no ha entrado a su casa, después de un largo día, para quitarse el sujetador y sentir un gran alivio?

Para las mujeres con grandes pechos, tener el soporte de un sostén bien construido significa que pueden sentir lo opuesto: darse cuenta que quitárselo es demasiado incómodo. Algunas mujeres incluso usan un sujetador cuando duermen, así que para aquellas que nunca han considerado hacer esto, durante el embarazo puede que cambien de parecer.

¿Puedo usar los mismos sujetadores de maternidad para todos mis embarazos?

Es posible, siempre y cuando se encuentren en buen estado y no hayan perdido sus propiedades de soporte. Demasiado uso y lavado erosiona las fibras y como cualquier otra prenda, los sujetadores de maternidad tienen su vida útil.  Así que no tengas miedo de botar a la caneca aquellos que realmente han visto mejores días e invertir en unos nuevos.

Recuerda que si has estado embarazada y amamantado antes, la forma del pecho habrá cambiado. Cada embarazo pone nuevas demandas y cambios hormonales en los senos de una mujer y puede que la tasa de crecimiento de los senos sea diferente para cada embarazo.

Otros factores importantes a tener en cuenta al comprar un sujetador de maternidad

Un sujetador bien equipado, que tiene alambre flexible, puede ser más cómodo. Busca uno que no se clave en tus senos, que sea cómodo y no te limite.

No sientas que tienes que olvidarte de tu gusto personal cuando vayas a elegir un sujetador. Te tiene que gustar lo que elijas, de lo contrario te sentirás poco atractiva e infeliz.

Cuando se trata de sujetadores de maternidad, elige uno que se pose debajo de tus senos y no encima. Es importante que el peso de tus senos esté bien soportado en cada copa del sujetador.

Al ponértelos, Inclínate hacia adelante y permite que tus senos se posen sobre la copa en vez de arrastrar el sujetador de arriba hacia abajo sobre sus senos para luego levantarlos sobre la copa.

Las tallas de los sujetadores se clasifican según las dimensiones del cuerpo. Así, por ejemplo, el tamaño 34 o 36 se refiere a la medida del torso y a la copa se le asignan las letras A-B-C-D…, de acuerdo al tamaño del seno. El tamaño de la copa y el tamaño del torso deben estar claramente indicados en la etiqueta individual de cada sujetador, ya que no hay consistencia entre los dos.

Si necesitas una talla mayor para el torso, puede que tengas que bajar un tamaño en la copa.

Asegúrate de que el sostén no aplaste tus senos, es necesario que estén separados y que cada uno tenga su espacio.

Busca una talla tal, que no haga que el sostén se suba en la parte de atrás, es decir, que no se sienta más alto en la espada que debajo de los senos. Si esto sucede, tendrás que ajustar las correas para que sean más cortas y proporcionen más apoyo a los senos. Recuerda la regla de oro: si se sube en la espalda, se cae en el frente. Esta es una de esas reglas de sujetador que cada mujer tiene que saber, ¡embarazada o no!

Si las correas se están clavando en tus hombros, entonces pueden estar demasiado cortas o demasiado largas por lo que debes ajustarlas.

Elije un sujetador que sea hecho por un fabricante reconocido. La verdad es que las grandes marcas a menudo tienen más dinero para invertir en investigación y desarrollo, haciendo que sus productos sean más cómodos y duraderos. Aunque el costo en un principio sea alto, por su duración vale la pena compararlos.

El sujetador debe ser cómodo aun cuando los ganchos estén cerrados. Éste debe permitir que las costillas y el diafragma se expandan mientras respiras y a medida que avanza tu embarazo, generalmente alrededor del segundo trimestre en adelante.

No compres un sujetador que sea rígido y ajustado pensando que lo romperás, comprar un sujetador no es como comprar un caballo o un par de zapatos. Tampoco compres uno pensando en la talla de cuando estés lactando, usa los broches y las correas para personalizar el sujetador de acuerdo a la forma y tamaño del pecho. Asegúrate de poder deslizar tu mano en el sujetador con el fin de saber si hay suficiente espacio para la expansión.

Debes asegurarte de que el sujetador se ajusta a ti y no al revés.

La retención de líquidos en los senos puede  hacer que los senos se hinchen y se sientan tensos, incluso si aún no producen leche. Esto es más común hacia el final del tercer trimestre.

No descartes los sostenes de tubo o “singlets” con soporte. Estos pueden ser una buena opción para las mujeres con senos pequeños.

Los crop-tops que tienen soporte incorporado son a menudo una buena opción para dormir, pues no incluyen ganchos que puedan clavarse cuando te recuestes.

Practica la apertura y el cierre de las lengüetas destinadas para amamantar. Aunque la mayoría están diseñadas para ser usadas ​​con una mano, algunas son ergonómicamente mejor diseñadas que otras. Ten en cuenta que vas a pasar mucho tiempo abriéndolas y cerrándolas por lo que tiene sentido invertir en sostenes que hagan fácil este proceso.

La clasificación de tamaño de los sujetadores de maternidad es la misma que la de los sujetadores normales, no son tamaños o modelos más grandes.

Sostenes ideales para cada trimestre

Probablemente verás la necesidad de comprar sostenes nuevos por lo menos dos veces durante tu embarazo. Recuerda, la mayoría de los sujetadores de maternidad tienen más ganchos que los sujetadores normales, algunos tienen hasta seis pares.

De 0 a 3 meses

Busca un sujetador de tela elástica, sin costuras. Debido al desarrollo glandular de los senos durante el primer trimestre, es importante tener un sostén que se estire y permita el  agrandamiento de tus senos. Es posible que quieras investigar las opciones de sostenes de tubo y bandeaus.

De 3-6 meses

En esta etapa, el desarrollo del tejido mamario se ralentiza y la caja torácica comienza a expandirse. Así que puedes encontrar que el tamaño de la copa es coherente con el primer trimestre pero el tamaño de la banda (torso) no. Son ideales los sujetadores con alambre flexible, no rígido, con muchos ganchos de ajuste y de copa contorneada. También puedes  encontrar más cómodas las telas elásticas, especialmente si tus pechos no son muy grandes.

De 6 a 9 meses

Los sujetadores que compres ahora, deben durar por lo menos el primer mes de amamantar, si no más. Existen diferentes opciones de sujetador de maternidad con alambres flexibles (o no) y copas contorneadas. Echa un vistazo a cuántas opciones de ajuste tienen porque los que compres deberán poder soportar tus senos conforme avance la lactancia.

Sostenes de enfermería y sostenes de maternidad significan lo mismo. Ten en cuenta que si estás buscando sostenes de una empresa americana, a menudo se refieren a la lactancia materna como enfermería. La mayoría de los sostenes de maternidad vienen de dos estilos: tipo solapa o tipo A. El tipo solapa tiene una correa sobre el hombro que sujeta la copa, cuando se libera, la copa entera cae y expone el seno. El tipo A tiene un diseño sobre la tela en el cual sólo el pezón y una porción del seno son visibles.

Será esencial que elijas un sujetador que tenga un buen soporte y permita flexibilidad. A medida que tus senos se llenen y se vacíen, tu sujetador debe proporcionar el mayor apoyo posible. También puede ser necesario utilizar pezoneras  para hacer frente a las fugas.

Un sujetador de maternidad que tenga alambres (o no), sea elástico y sin costuras ofrece un ambiente no restrictivo a tus senos. Existe el riesgo de que desarrolles mastitis si tu sujetador se posa sobre tus senos o evita el drenaje linfático dentro y fuera de lo tejidos mamarios.

Algunos sujetadores están construidos con alambres flexibles de bajo calibre, diseñados para doblarse más fácilmente. Estos pueden proporcionar apoyo adicional sin el riesgo de incrustarse en el tejido mamario y aumentar el riesgo de bloquear conductos o desarrollar mastitis. Algunas mujeres optan por no usar sostenes con alambre durante su embarazo pero una vez llegan al período de lactancia usan aquellos con alambres flexibles.

Pero, ¡odio comprar sujetadores!

Asegúrate de estar en el momento adecuado para comprar tus sujetadores de maternidad. Esto significa no estar cansada ni hambrienta y sin duda no planees ir de compras cuando prefieras estar en casa.

Programa la investigación y la compra del sujetador para que suceda al inicio del día, cuando estés tranquila y recién alimentada. Necesitarás energía mental y concentración para tomar buenas y sabias decisiones, no te apresures a tomarlas.

Cuando llegues a casa, no te apresures a cortar las etiquetas de tus nuevos sujetadores o a botar la factura. Si tu nuevo sostén no es cómodo y no te convence, puedes devolverlos. Sólo asegúrate de revisar la política de devoluciones de la tienda antes de realizar tu compra.

¿Cuántos sostenes de maternidad debo comprar?

Esto depende de ti. Si el tamaño de tu pecho está cambiando rápidamente y sientes que tus senos no están bien soportados y cómodos a causa de que tu sujetador es muy pequeño, entonces no tienes otra opción sino conseguir unos más grandes. Antes de esto, asegúrate de haber ajustado la correa trasera tanto como sea posible. Las madres embarazadas deben evaluar si pueden usar más tiempo sus sujetadores ajustando las correas de los hombros y espalda, antes de asumir que necesitan un tamaño más grande.

Todas nos acostumbramos a usar los sujetadores con las correas y ganchos en la misma posición pero recuerda que estos tienen diferentes opciones de ajuste de acuerdo a lo necesario.

Encuentra una marca que te convenza y te haga sentir cómoda y considera comprar tres de ellos, tal vez en diferentes colores para tener variedad. Una buena práctica es tener un sujetador para usar, uno limpio para tener como un repuesto y uno en el lavado.

¿Puedo comprar mis sostenes de maternidad en línea?

Sí, puedes hacerlo. Pero es importante que te hayas medido correctamente y te hayas probado alguno primero. También deberías hacer algunas investigaciones en torno a tus opciones en línea antes de la compra. Todos sabemos que el tamaño de la ropa interior no es universal y hay una enorme variación entre marcas y diseños. Pero si estás segura de que sabes lo que es correcto para ti, en una determinada marca y talla, entonces puedes comprar en línea. Los precios varían y hay mucha oferta.

Las compañías en línea son expertas ofreciendo precios competitivos y descuentos a las madres embarazadas ya que son un mercado lucrativo. Por lo tanto, no dejes de hacer las investigaciones previas para ver y sentir lo que es adecuado para ti, tómate tu tiempo para decidir cuánto quieres gastar. No olvides ver las promociones y los saldos. A menudo, se pueden hacer ahorros sorprendentes durante los fines de temporada y cuando están agotándose las colecciones pasadas.

Cuidado de los sujetadores de maternidad

Aunque los fabricantes recomiendan  lavarlos a mano, ¿qué nueva madre tiene tiempo para esto? Sin embargo, si cuidas de tus sujetadores de maternidad, estos cuidarán de ti y durarán más tiempo que si los sometes a la lavadora.

Evita el lavado con agua caliente, esto sólo destruirá las fibras elásticas y cualquier cordón que éste tenga. Un lavado con agua tibia, en un ciclo suave y en una bolsa de lavandería será suficiente. Asegúrate de cerrar los broches antes de lavarlos para evitar que los alambres se doblen, también protegerás tu lavadora.

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Alimentos a evitar durante el embarazo

Durante el embarazo hay varias razones para ser extra cuidadosa con lo que comes - es importante saber qué alimentos son seguros y cuáles son necesarios evitar.

Durante el embarazo hay varias razones para ser extra cuidadosa con lo que comes - es importante saber qué alimentos son seguros y cuáles son necesarios evitar. Algunos alimentos contienen toxinas que pueden conducir a defectos en tu bebé, otros contienen bacterias transmitidas que podrían debilitar tu sistema inmunológico y causar daños al feto. Asegúrate de que la mayoría de los alimentos que comas estén cocinados y al elegir una receta sé selectiva sobre lo que comes para proteger a tu bebé contra bacterias dañinas y daños durante el desarrollo.

Durante el embarazo hay varias razones para ser extra cuidadosa con lo que comes - es importante saber qué alimentos son seguros y cuáles son necesarios evitar. Algunos alimentos contienen toxinas que pueden conducir a defectos en tu bebé, otros contienen bacterias transmitidas que podrían debilitar tu sistema inmunológico y causar daños al feto. Asegúrate de que la mayoría de los alimentos que comas estén cocinados y al elegir una receta sé selectiva sobre lo que comes para proteger a tu bebé contra bacterias dañinas y daños durante el desarrollo.

Hay muchos alimentos que debes evitar cuando estás embarazada. La mayoría de los médicos aconsejan a las mujeres embarazadas que se olviden de ciertos pescados, carnes crudas, huevos crudos, quesos madurados, brotes, paté, verduras sin lavar y otros alimentos discutidos a continuación:

Pescados

Algunos pescados como el tiburón, el marlín, el atún rojo, el naranja y el pez espada contienen altas cantidades de mercurio que se acumulan en su tejido adiposo. Las mujeres embarazadas deben evitar comer grandes cantidades y así evitar daños neurológicos en tu bebé. Tu bebé, en crecimiento, tiene un sistema nervioso sensible y aunque no es claro cuánto marisco tendrías que comer para experimentar efectos perjudiciales, es mejor evitarlos. Otros alimentos crudos que las mujeres deben evitar en conjunto son las ostras y el sushi.

Huevos crudos

Tal vez comer huevos crudos nunca pasó por tu mente, pero algunos alimentos los tienen y pueden ser una fuente de salmonela. Los alimentos que contienen huevo crudo incluyen la mayonesa, las ensaladas César, el ponche de huevo, crema holandesa y ciertos batidores como los usados en la masa de galletas. Para reducir el riesgo de salmonela, recuerda cocinar los huevos antes de comerlos en cualquier comida.

Pollo crudo

El pollo crudo se debe evitar en todo momento, pero más durante el embarazo. Comer o entrar en contacto con superficies que han tenido pollo crudo, puede transmitir salmonella, incluso el pollo de la noche anterior debe ser calentado o cocido de nuevo para destruir cualquier rastro de ésta.

Quesos madurados

Deben evitarse los quesos madurados como el queso azul, el queso feta, el brie, el camembert, la cabaña, el ricotta, los quesos blancos madurados latinoamericanos y cualquier leche no pasteurizada o alimentos lácteos sin pasteurizar, ya que pueden contener la bacteria Listeria. Esta bacteria es perjudicial para tu bebé y debe ser evitada. Mientras que los adultos con Listeria muy a menudo no muestran ningún síntoma, esta puede causar complicaciones potencialmente mortales para el feto o el recién nacido. Se sabe que la listeriosis desencadena en abortos espontáneos, nacimientos prematuros y  envenenamiento de la sangre. Es mejor evitar este tipo de alimento cuando se está embarazada y consumir sólo después del nacimiento.

Frutas y vegetales

Al comprar frutas y verduras asegúrate de lavarlas para retirar pesticidas y bacterias dañinas. Las verduras sin lavar tienen el potencial de transmitir toxoplasmosis, un parásito que contamina el suelo. También debes evitar por completo cualquier fruta y/o verdura mohosa.

Otros alimentos a evitar cuando estás embarazada

Aparte de los alimentos mencionados anteriormente, las mujeres deben evitar brotes crudos, ya que han dado lugar a algunos incidentes de brotes de salmonela. Helados de máquina y una gran cantidad de alimentos embutidos pueden contener Listeria por lo que es importante evitarlos y si es posible, reducir al mínimo el contacto con estas bacterias. Otro alimento a evitar durante el embarazo y la lactancia es el maní ya que esto puede aumentar la posibilidad de desarrollar alergias. Los cacahuetes tienen un tipo de moho llamado aflatoxina que podría ser potencialmente peligroso para tu bebé.

Aditivos de alimentos

Muchos alimentos están llenos de aditivos y conservantes por lo que se recomienda seleccionar cuidadosamente los alimentos envasados. Los aditivos que se deben evitar son MSG (glutamato monosódico) que podría causar molestias en el estómago y dolores de cabeza. También deben evitarse los colorantes artificiales, especialmente el azul 1, azul 2, verde 3, rojo 3 y amarillo 6 y sacarina.

Vitaminas

Cuando una mujer está embarazada, su cuerpo requiere diferentes cantidades de vitaminas para soportar el crecimiento del feto. El embarazo hace que el cuerpo de la mujer experimente cambios hormonales drásticos que agregan mucha tensión. Por tanto, debes comprobar qué tipos de vitaminas requieres. Tu médico puede recomendar suplementos prenatales seguros y eficaces que pueden proporcionarte suficientes vitaminas para asegurar un desarrollo fetal saludable. Por supuesto, obtener estos nutrientes de los alimentos, siempre será la mejor opción.

Mantén lo bueno en mente

Los alimentos a evitar cuando estás embarazada son en realidad bastantes, por lo que es muy importante que mantengas en tu cabeza una lista de aquellos que debes evitar para asegurar el desarrollo saludable de tu barrigoncito. No sólo es importante mantener una dieta saludable sino también mantener tu peso controlado. Por tanto, comer sano es la principal prioridad y no hacer dieta para minimizar el aumento de peso.

Otra cosa que debes tener en mente es que si vas a comer fuera, es asegurarse de que la comida que te sirven esté caliente, no tibia ni fría. También trata de evitar demasiada comida rápida, ya que suele ser alta en azúcares y grasas saturadas.

Limita la ingesta de cafeína y renuncia al alcohol (es sólo por un tiempo) ya que no hay un nivel seguro para el consumo de éste durante el embarazo. El consumo de alcohol durante el embarazo se ha asociado con un bajo coeficiente intelectual en los bebés, bajo peso al nacer y malformaciones. El alcohol también detiene la absorción de ácido fólico y hierro y reduce el calcio en los huesos.

La regla número uno para recordar es: comer sólo cuando tienes hambre. Trata de no preocuparte por tu apetito cambiante, basta con tener en cuenta los alimentos anteriores a evitar y tratar de aumentar de peso a la tasa recomendada por tu médico. No dudes monitorearte

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