Salud oral durante el embarazo

Mantener una buena salud oral durante el embarazo puede ser la última cosa en tu mente, a diferencia de los antojos o las náuseas matutinas.

Salud oral durante el embarazo

Mantener una buena salud oral durante el embarazo puede ser la última cosa en tu mente, a diferencia de los antojos o las náuseas matutinas. Sin embargo, es importante cuidar tus dientes, la Asociación Dental Australiana (ADA) ha desarrollado una hoja informativa con consejos y trucos para ayudarle a mantener una buena salud oral durante tu embarazo.

Visita al dentista

Si estás planeando quedar embarazada, es importante que visites tu dentista y te hagas un chequeo, aunque el tratamiento dental de rutina puede realizarse de forma segura durante el embarazo. Si ya estás embarazada, no dejes de ir al dentista. Es importante verificar que tus dientes y encías estén sanos. Asegúrate de informarle al dentista que estás embarazada al momento de programar la cita, él podría recomendar un chequeo dental durante tu segundo trimestre ya que para esa época las náuseas matutinas suelen disminuir en la mayoría de las mujeres.

Los antojos

Es usual experimentar antojos e incluso aversiones a alimentos cuando estás embarazada. Si tu antojo es de bocadillos azucarados, puede aumentar el riesgo de caries. Trata de comer alimentos bajos en azúcar y si solo un bocadillo dulce puede satisfacer tu antojo, trata de elegir opciones saludables como frutas frescas y yogures. Idealmente, consume bocadillos  cerca a la hora de las comidas y cepíllate los dientes después de haber ingerido mucha azúcar. Si consumes bocadillos dulces fuera de las horas de comida, trata de enjuagarte la boca bebiendo agua o leche, esto puede ayudar a eliminar los azúcares responsables de las caries en los dientes.

Malestar matutino y reflujo

Se estima que el 80 por ciento de las mujeres embarazadas experimenta alguna forma de malestar matutino durante su embarazo y cuidar de tus dientes puede ser la última cosa que pase por tu mente mientras pasas la agonía. Sin embargo, hacerlo puede ayudar a prevenir problemas en tus dientes en el largo plazo.

Si estás vomitando o experimentando reflujo regularmente, tus dientes estarán expuestos a los fuertes ácidos del estómago que pueden causar erosión dental.
Para ayudar a minimizar el riesgo de erosión y caries, prueba lo siguiente:

-No te cepilles los dientes inmediatamente después de vomitar, los fuertes ácidos estomacales pueden ablandar el esmalte dental y la acción del cepillo puede rayar el esmalte del diente, llevando a daños adicionales. Espera por lo menos una hora después de vomitar para cepillarte los dientes.
-Enjuaga tu boca con agua, preferiblemente agua del grifo (fluorada) después de vomitar, esto ayudará a eliminar los ácidos.
-Puedes frotar suavemente la crema dental con flúor sobre los dientes o usar enjuague bucal sin alcohol para proporcionar protección adicional contra los ácidos gástricos.

Tu dentista puede proporcionar más información y asesoramiento personalizado. 

Si encuentras que cepillarse los dientes, particularmente sus molares, te genera sensibilidad, intenta lo siguiente:

-Prueba un sabor diferente de crema dental fluorada
-Utiliza un cepillo de dientes de cabeza pequeña, como los de niños pequeños
-Tómate tu tiempo. Reduce la velocidad acción del cepillado
-Trata de cerrar los ojos y concéntrate en tu respiración
-Tú influyes sobre la salud dental de tu bebé

 Investigaciones ha encontrado que la salud oral de una madre puede influir sobre la salud oral futura de su niño. Tú eres el modelo más influyente en el desarrollo oral de tu hijo, por lo tanto, mantener buena salud oral reduce el riesgo de caries en tu hijo. 

Enfermedad en las encías (gingivitis y periodontitis)

Durante el embarazo, tus encías pueden volverse más susceptibles a irritación bacteriana  e inflamación. Esto se debe a que el aumento en los niveles hormonales puede exagerar la forma en que tus encías reaccionan frente a las bacterias irritantes presentes en la placa.

La inflamación que afecta a tus encías se llama gingivitis y su ocurrencia es más probable durante el segundo trimestre. Los efectos incluyen enrojecimiento y sangrado de las encías, particularmente durante el cepillado y con el uso de la seda dental. Generalmente, la gingivitis se puede tratar a través del cepillado y uso de la seda.

La infección del tejido interno de las encías, alrededor del diente se conoce como periodontitis. Si llegases a desarrollar periodontitis, quedarás con daño permanente en tus  dientes y encías, incluso podrías perder dientes dientes.

El embarazo puede propiciar la periodontitis. Existe un vínculo entre la periodontitis, el nacimiento prematuro y el bajo peso al nacer.
Por lo tanto, es esencial tener una buena higiene bucal antes, durante y después del embarazo. De igual manera, es importante consultar regularmente a tu dentista y obtener asesoría personalizada.

Para dientes sanos es necesario:

-Cepilla tus dientes dos veces al día con una crema dental fluorada
-Usa seda diariamente
-Hazte exámenes dentales regularmente, especialmente cuando está embarazada
-Sigue una dieta saludable
-Bebe mucha agua del grifo
-Reduce el consumo de bebidas azucaradas y alimentos
-Come meriendas sanas.

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No sólo es importante tener en cuenta tu salud y la de tu bebé durante el período de embarazo sino que lo es también luego del parto.

En las 31 semanas de embarazo, no sólo es importante tener en cuenta tu salud y la de tu bebé durante el período de embarazo sino que lo es también luego del parto.

Los primeros días son fundamentales debido a la fragilidad del cuerpo de tu bebé recién nacido. Debes prestar atención a su aseo y alimentación; además de higienizar el ombligo una o dos veces al día con alcohol hasta que cicatrice y caiga en forma definitiva. No olvides protegerlo con una compresa estéril.

Tienes que practicarle baños cotidianamente para mantener su piel higienizada. También tienes que evitar acumular suciedad en las uñas, los ojos (lagañas), las orejas, utilizando paños limpios. No es aconsejable el uso de hisopos o copitos.

Tu cuerpo en las 31 semanas de embarazo

Intenta comer en pequeñas porciones en varias oportunidades del día y tomar mucha agua para evitar posibles sensaciones de reflujo o indigestión.

Seguramente notarás que tu útero ha crecido mucho, tanto que empuja el diafragma hacia arriba lo cual puede darte una sensación de falta de aire o de acidez. Si tus intestinos están muy ocupados puedes tener la misma sensación.

Puede que el bebé se haya ubicado de cabeza por lo que recibirás extrañas sensaciones en la zona de los genitales. Además, tendrás incrementadas tus secreciones vaginales.

Tu bebé en las 31 semanas de embarazo

El bebé mide aproximadamente 39 cm. y pesa cerca de 2 kg.

Continúa acumulando capas de grasa por debajo de su piel a modo de “depósito de seguridad”. La piel se vuelve más lisa.

A esta altura sus uñas crecieron bastante.

Puede ya adquirir la posición más común que es con la cabeza hacia abajo y la espalda hacia fuera en dirección al ombligo.

Tratamos de ser lo más precisos posible, pero teniendo en cuenta que las tasas de crecimiento y desarrollo del embarazo son ocasionalmente diferentes en cada mujer, te recomendamos leer la semana de tu embarazo con un rango de una semana hacia adelante y una semana hacia atrás. Si tienes alguna duda adicional, consulta con tu médico.

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