La nutrición en el embarazo

Es importante que siempre tengan en cuenta la pirámide nutricional recomendada para la dieta diaria. Una alimentación sana es la base de una vida con salud.

La nutrición en el embarazo es importante tanto para alimentar a su bebé, como a ustedes mismos y a sus otros hijos, es importante que siempre tengan en cuenta la pirámide nutricional recomendada para la dieta diaria. Una alimentación sana es la base de una vida con salud.

La nutrición en el embarazo: Comer en mayor cantidad: 

  • Pan y cereales (cereales  integrales sin procesar ni refinar, pan integral, arroz y pastas) Estos alimentos proveen al organismo de: hidratos de carbono complejos, energía, hierro y otros minerales, proteínas, vitaminas del complejo B, fibra y almidones. Se los encuentra en: pan o tostadas, panecillos, bollitos, masas y facturas, galletas de agua, cereales listos para consumir o en preparaciones cocidas, pastas y arroz cocinados.
  • Frutas y vegetales. Aportan: energía, hierro, calcio y otros minerales, vitamina C y otras vitaminas, azúcares y fibra. Se encuentran en los vegetales ricos en almidón como la papa, ahuyama, zanahoria, habas, arvejas, batata y maíz. También en frutas y vegetales con alto contenido acuoso: tomate, apio, zapallitos largos o zucchini, coles de Bruselas, espinacas, repollo, brócoli, coliflor, lechuga, brotes de soya, alfalfa, etc. Finalmente, legumbres como los frijoles secos, arvejas y lentejas. 

La nutrición en el embarazo: Comer con moderación: 

  • Carne magra vacuna, cerdo, pollo, pescado, huevos, nueces de todo tipo (no se le deben dar nueces enteras a niños menores de 5 años, ni molidas a ningún bebé antes de los 12 meses), leche, quesos, yogur y tofu (queso de leche de soya).
  • Estos alimentos aportan: grasas, energía, proteínas, vitamina A, vitaminas del complejo B, vitaminas C, D y E, calcio, hierro y zinc. 

La nutrición en el embarazo: Comer lo menos posible: 

Manteca, margarina, aceites y azúcar. Aportan vitaminas A y D, y energía.

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¿Por qué se presenta la infección vaginal en el embarazo?

Durante los meses de gestación, se producen cambios en el pH vaginal. Por esta razón, los especialistas consideran que es la etapa más vulnerable para la proliferación de bacterias.

Durante los meses de gestación, se producen cambios en el pH de la mujer, por esta razón, los especialistas consideran que es la etapa más vulnerable para la proliferación de bacterias, es decir, de una infección vaginal en el embarazo.

El embarazo representa un período de cambios para toda mujer. Es una etapa en la que todo se modifica. Desde las variaciones más perceptibles como la ansiedad y el aumento de peso hasta alteraciones del organismo poco conocidas, como las infecciones vaginales.

El papel de las hormonas y la infección vaginal en el embarazo

Durante los 9 meses de gestación, el nivel de hormonas femeninas cambia y afecta directamente al pH del área genital. En lo cotidiano, el pH de la zona vulvar es ácido e inferior al de otras partes del cuerpo, y se sitúa en un rango de 3.8 a 4.2, con la finalidad de impedir el crecimiento de bacterias.

Durante el embarazo la futura mamá protagoniza diversos cambios hormonales que comprometen directamente la capa protectora ácida. De esta manera, la variación a un pH mayor a 4.2 puede alterar el equilibrio en detrimento de la flora habitual, lo que deja espacio a la proliferación de gérmenes patógenos. Por esta razón, los 9 meses de gestación representan una de las etapas más vulnerables de la mujer para adquirir infecciones del tracto ginecológico.

Cómo protegerse de una infección vaginal en el embarazo

Es necesario que toda mamá tome cuidados especiales para mantener su zona íntima limpia y protegida durante esta importante etapa de la vida.

Entre las principales recomendaciones se encuentran:

  • Usar ropa interior de algodón.
  • No utilizar ropa muy ajustada o de materiales sintéticos.
  • Lavar la ropa interior con jabón de barra y enjuague, sin dejar residuos.
  • Lavar la zona íntima con un jabón especial con pH ácido que limpie, hidrate y ayude a prevenir infecciones del área vulvoperineal.
  • No se recomienda utilizar desodorantes íntimos, talcos, aromatizantes ni sales de baño o burbujas.
  • Evitar traumatismos de la región genital como el rasurado, la depilación o fricción.
  • Si se observan cambios en el flujo vaginal, prurito, ardor o mal olor, no automedicarse y consultar al ginecólogo u obstetra.

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