Un poco más de las 27 semanas embarazada

El bebé se está agobiando de estar ahí. Tu bebé está empujando los límites de su hogar y tu útero tiene que expandirse un poco más para que todo quepa, esto significa que

El bebé se está cansando estar ahí. Tu bebé está empujando los límites de su hogar y tu útero tiene que expandirse un poco más para que todo quepa, esto significa que sentirás algo de malestar muscular. Tu espalda, la pelvis, los lados de tu vientre e incluso tus piernas podrían sentir dolor debido a los efectos que las hormonas del embarazo están teniendo sobre tus tejidos.

Llegar al sobrepeso no ayudará a que te sientas cómoda. La ganancia de peso promedio durante las 40 semanas de gestación, debe estar alrededor de 10-12 kilogramos distribuidos en el bebé, su placenta, el líquido amniótico, el aumento de volumen sanguíneo, el líquido circulante de tus senos y un poco de grasa adicional.

Si este es tu primer embarazo, cada nueva punzada o síntoma, será motivo para correr a los libros y pensar: ¿Es normal? ¿Si me siento así, el bebé está bien? No obstante, si  no es tu primera vez y tienes el beneficio de la experiencia, probablemente estés un poco menos preocupada.

Los cambios físicos de esta semana

A medida que tu barriga se expande, también lo hace tu caja torácica. Es necesario  que ésta se levante y se salga un poco para dale más espacio a tu útero. Por tanto, puede que a partir de ahora sientas un poco de dificultad en tu respiración pues tus pulmones no tienen el espacio habitual para expandirse.

Es posible que, ocasionalmente, necesites tomar una respiración profunda. Hablar por teléfono, subir escaleras o caminar rápidamente puede hacer que tu ritmo respiratorio aumente. Cuida tu postura y evita agacharte, dale a tus pulmones el espacio que ellos necesitan para oxigenar tu sangre y la de tu bebé.

Podrías tener un poco de picazón en tu barriga o una sensación de hormigueo sobre ella. Esto se debe al estiramiento de las fibras de colágeno de la capa media de la piel. Frotar cremas hidratantes sobre tu vientre después de ducharte puede ser de gran ayuda. Evita que el agua esté a temperaturas extremas y abstente de usar jabones secos. Trata de usar ropa de algodón o fibras naturales para evitar tomar calor de más.

El sueño puede escaparse cuando estás en la semana 27. Podrías irte a la cama muy cansada y ser incapaz de conciliar el sueño. Tu cerebro puede estar inundado de pensamientos.

Probablemente todavía necesites levantarte e ir un par de veces durante la noche lo cual no ayuda a tu insomnio. No tiene sentido estar acostada en la cama durante horas sin poder dormir, por lo que podrías levantarte un rato, ver televisión, tomar un vaso de leche, tomar una ducha o leer un libro. Pequeñas medidas de confort como sábanas limpias, aire fresco, un ventilador que sopla o muchas almohadas de apoyo pueden ser útiles para propiciar el sueño.

Si tienes problemas para dormir durante la noche, tratar de resistir la tentación de una tarde de pereza. En su lugar, ve temprano a la cama y usa las señales que te da tu cansado cuerpo a tu favor. Trata de tener una rutina para la hora de acostarte y evita usar tu computadora justo antes de ir a la cama, necesitas desactivar los estímulos de tu entorno, no activarlos.

Podrías sentirte agobiada por el síndrome del túnel carpiano durante esta semana. La retención de líquidos hace que el túnel carpiano se hinche, presionando los nervios de tus manos. La fisioterapia puede ser muy eficaz y una férula para la muñeca, recetada por tu fisioterapeuta puede ser de gran ayuda. Si estos síntomas son demasiado molestos, trata de dormir con la mano afectada sobre una almohada, esto ayudará a drenar el exceso de líquido.

Los cambios emocionales de esta semana

Si estás trabajando, pronto tendrás que presentar los formularios de solicitud de licencia de maternidad, si aún no lo has hecho. Investiga previamente sobre los derechos de tu licencia, tu plan de regreso al trabajo y los procesos que exige tu empleador para tomar el permiso de maternidad. Tener en mente una fecha definida para dejar el trabajo puede ser una brújula mental para cuando sientas que no sabes para dónde vas.

Los cambios de tu bebé esta semana

Tu bebé puede ser medido desde su cabeza hasta los talones a partir de esta semana. También pasa menos tiempo acurrucado y más estirado. La longitud promedio a las 27 semanas de gestación es de 38 centímetros. Tu bebé está creciendo rápidamente, con más grasa formándose debajo de su piel y alrededor de sus órganos vitales por lo que es menos flaco de lo que era.

Grandes cambios en los ojos de tu bebé. Sus retinas han madurado. La retina es la parte del ojo que es sensible a la luz y es esencial para que tu bebé vea correctamente. Ya ha sido capaz de abrir y cerrar sus ojos, por lo que hay mucho desarrollo visual.

Grandes cambios en los ojos de tu bebé. Sus retinas han madurado. La retina es la parte del ojo que es sensible a la luz y es esencial para que tu bebé vea correctamente. Ya ha sido capaz de abrir y cerrar sus ojos, por lo que hay mucho desarrollo visual.

Tu bebé ha aprendido cómo calmarse, ahora puede chuparse el pulgar cuando quiera, este simple placer no es solo será un acto involuntario de la semana 27. Todavía está respirando el líquido amniótico dentro y fuera de sus pulmones, practicando para las primeras respiraciones cuando nazca. No obstante. Todas las necesidades de oxígeno de tu bebé siguen siendo atendidas por la placenta.

Sugerencias de la semana

Habla con tu médico acerca de tus opciones con respecto al banco de sangre de cordón umbilical. Cada estado y territorio tiene sus propias directrices que rigen el almacenamiento y la administración de sangre de cordón umbilical.

Piensa en cómo te gustaría alimentar a tu bebé. Uno de los principales indicadores para el éxito de la lactancia materna es una actitud positiva de la madre durante su embarazo. Otros factores son el apoyo de tu pareja, una actitud positiva hacia tu madre y/o tu suegra y las actitudes generales hacia la lactancia materna en la familia y la comunidad.

Haz un recorrido por el hospital y la sala de parto donde planeas tener a tu bebé. Si aún no has hecho la reserva para tu fecha de tu parto, échale un vistazo. Algunos hospitales requieren de un depósito para separar el espacio.

Investiga sobre asientos para bebés, teniendo en cuenta el modelo y marca de tu auto. Si planeas rentarlo, posiblemente requieras hacer una reservación con anterioridad.

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Indicios de que el parto se acerca

Primera Etapa

Para la mayoría de las mujeres, la primera etapa del parto es la más larga y la más difícil debido a que durante este periodo, tu útero genera fuertes contracciones para abrir el cérvix, el musculo entre el útero y la vagina. Se requiere que se dilate 10 centímetros con el fin de que tu bebé pueda salir.

Los primeros indicios de que se acerca el parto

El parto, al igual que el nacimiento, es una experiencia única para cada mujer y existen varias formas en las que éste puede empezar. Es fácil confundir los indicios del “pre-parto” con el parto en sí.

Algunos indicios que indican el comienzo del parto

  • “show” de sangre

Cuando el “tapón mucoso” que cierra el cérvix se suelte, sentirás una descarga que a menudo contiene una pequeña cantidad de sangre y mucosidad. Para algunas mujeres, esto sucede al principio del parto; para otras, puede ocurrir algunos días o incluso semanas antes. Si estas sangrando, incluso si crees que es solo el “show” es mejor que consultes de inmediato con tu médico.

  • Ruptura de la fuente

Cuando la membrana que contiene el líquido amniótico se rompe, este líquido empezará a salir, es posible que sientas un gran flujo o quizás uno pequeño y constante. Una vez se rompa la fuente empezará a salir este líquido y permanecerá saliendo durante todo el parto, usar toallas absorbentes es recomendable. La ruptura pre-parto es poco común, solo sucede entre el 5 y el 10% de los embarazos, el 90% de las veces las mujeres dan a luz en un lapso de 24 horas. Si no se da a luz pronto hay un pequeño riesgo de que se presente una infección o complicaciones con el cordón umbilical, así que asegúrate de llamar a pedir ayuda e instrucciones apenas se rompa tu fuente.

  • Contracciones

Las primeras contracciones se sienten como cólicos, un ligero dolor a lo largo del abdomen, a veces acompañado de dolor de espalda. Toma papel, lápiz y un reloj y empieza a medir la duración de tus contracciones, de principio a fin, y la frecuencia con la que se presentan. Si las contracciones duran más de medio minuto y empiezan a ser más frecuentes y más fuertes; entonces, probablemente estás entrando en parto.

Contracciones

Para poder dilatar el cérvix, la red de fibras musculares que rodean el útero halan y aprietan hacia la parte superior. Estas fibras llegan a su mínima longitud en el pico de cada contracción, luego se relajan cuando la contracción disminuye, dejando el cérvix cada vez más abierto.

La mayoría de las mujeres tienen contracciones bastante fuertes y las describen como muy dolorosas. El parto es un gran esfuerzo ya que el trabajo que hace tu cuerpo para abrir el cérvix es realmente es duro.

Las contracciones normalmente se sienten como un tensionamiento gradual del abdomen y a menudo las describen como cólicos, pero mucho más fuertes.

Cuando una contracción real se presenta, es normal que se te dificulte respirar o moverte hasta que pase, así que, si no estás segura de si estas entrando en parto, probablemente no lo estas.

Cuando el parto comienza, las contracciones durarán más o menos 40 segundos y tendrán una frecuencia de alrededor de 10 minutos. Cuando estés lista para dar a luz, cada contracción durará más de un minuto y tendrán una frecuencia de menos de un minuto.

La primera etapa del parto

La primera etapa del parto es normalmente la más larga.

El parto con tu primer hijo es generalmente más largo que con el segundo y que con los siguientes. Para el primer hijo el parto dura en promedio entre 12 y 14 horas. Sin embargo, es normal que dure entre 2 y 24 horas.

La primera etapa del parto normalmente es dividida en 3 fases distintas.

Fase temprana del parto

En la fase temprana las contracciones son relativamente ligeras y empiezan con una frecuencia de unos 30 minutos. Con el pasar del tiempo, probablemente algunas horas, las contracciones van a ser más frecuentes y más fuertes hasta llegar a una frecuencia de unos 5 minutos.

La mayoría de las mujeres pueden pasar esta parte del parto en casa ya que tienen suficiente tiempo para recuperarse entre las contracciones y alistarse para el viaje al hospital, si es allí donde desean tener su bebé. En este punto mantén contacto con tu medico para saber cuándo es el momento adecuado para ir al hospital.

La mejor forma de lidiar con el parto en esta etapa es que te muevas libremente, muchas mujeres afirman que caminar un poco y respirar durante las contracciones es muy efectivo en esta etapa.

Aunque quieras conservar energía, es probable que si intentas mantenerte erguida y en movimiento ayudes a que el parto pase mucho más rápido.

Sin embargo, la etapa temprana del parto puede durar muchas horas así que también está bien que descanses cuando puedas. Normalmente acostarte sobre tu lado izquierdo será más cómodo.

Probablemente quieras comer algo en esta fase. Tu mejor opción son los carbohidratos fáciles de digerir, evita las comidas grasas y ácidas. Es importante que te mantengas hidratada, preferiblemente con agua y bebidas sin azúcar para evitar las náuseas.

Fase activa del parto

En la fase “activa” del parto, las contracciones tendrán una frecuencia de entre 4 y 5 minutos y una duración de alrededor de un minuto. En este punto se recomienda que salgas con rumbo al hospital.

Esta fase también dura unas cuantas horas mientras el cérvix se dilata aún más, entre 4 y 8 centímetros.

La mayoría de las mujeres lidian con las contracciones de esta fase ubicándose en una  posición que sea cómoda durante ese momento, a veces una posición funciona durante algunas contracciones, pero para las siguientes puede ser necesario que te acomodes de forma distinta.

Durante la fase activa del parto, acomodarte de forma que estés derecha hacer ligeros movimientos de cadera puede ayudar mientras la gravedad hace su trabajo de empujar a tu bebé más adentro de la pelvis.

Las posiciones con algo de apoyo a menudo son de ayuda, como por ejemplo recostarte contra una pared: Inclínate hacia adelante apoyándote en tu pareja o arrodíllate y apoya los brazos.

En la fase activa la mayoría de las mujeres no pueden caminar o hablar durante las contracciones y normalmente quieren pasar el tiempo entre contracciones, concentradas en el parto o preparándose para la siguiente “ola” de contracciones en vez de distraerse en otras cosas.

La mayoría de las mujeres dicen que la respiración puede ayudar a lidiar con las contracciones, respira profundo durante el principio de la contracción y exhala a lo largo del pico de cada una. Respira lenta y tranquilamente entre cada contracción para poder relajarte.

Transición

El final de la primera etapa está marcado por la entrada a la fase de transición.

Las contracciones serán más largas, más fuertes y más frecuentes, normalmente con una duración de 90 segundos y una frecuencia de entre 2 y 3 minutos.

Este es un periodo muy intenso en el parto y muchas mujeres sienten que es demasiado, se sienten asustadas o enojadas. Además, es normal que tengan mucho calor o frio.

Afortunadamente, esta transición tiende a durar mucho menos que las otras fases del parto, entre 10 minutos y dos horas, tiempo durante el cual el cérvix se dilata 10 centímetros.

Al final de esta primera etapa, el cérvix está completamente abierto, lo suficiente para permitir que el bebé pase a través de éste y llegue a la vagina. Esto es generalmente descrito como estar dilatada 10 centímetros o completamente dilatada.

El parto se acelera mientras va avanzando, normalmente el cérvix se demora mucho más en dilatarse los primeros 5 centímetros que los últimos.

Durante el parto tu medico estará monitoreando la respuesta del bebé, normalmente tomando su ritmo cardiaco.

Esto es posible mediante una revisión periódica de tu abdomen con un instrumento especial llamado estetoscopio de Pinard o mediante un cinturón alrededor de tu abdomen que está conectado a un monitor fetal electrónico (EFM) que muestra el ritmo cardiaco de tu bebé e imprimirlo, si se requiere. A veces se usa un monitor interno, usando un electrodo pegado al cráneo del bebé para transmitir los signos vitales que se muestran en el EFM.

Para muchas mujeres, en especial aquellas que se pueden mover durante el parto, resulta incómodo y estorboso usar el cinturón del monitor fetal electrónico así que cuando los médicos quieren hacer uso de este, lo hacen por periodos cortos de tiempo, por ejemplo 30 minutos, a menos que haya claras preocupaciones en cuanto a la reacción que tenga el bebé con respecto al parto.

Es muy importante que durante la primera etapa del parto la madre esté lo más cómoda posible y que se sienta segura y apoyada.

Tener a tu pareja y/o a un amigo de confianza, al igual que a un profesional de la salud, puede ser de gran ayuda, en especial si éste está al tanto y quizás haya atendido a clases de preparación materna contigo.

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